

Auttomata Personae
Claudio Frisio
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...es así que he llegado a la conclusión de que en nuestro mundo existen cinco tipos de autómatas. Cualquiera que desee continuar la exploración de las vastas tierras de Circa podrá encontrarse con algunos de ellos por el camino. Y aunque estoy seguro de que la mayoría no desean mal alguno a los humanos, lo mejor es acercarse a los especímenes con cuidado e incluso con reverencia, pues conocemos poco su naturaleza impredecible.
SINTÉTICO: También llamado mimetrón, imita el comportamiento humano y desarrolla una personalidad independiente, un temperamento político, una propensión al análisis filosófico y una imperturbable buena educación. A menudo buscan trabajos que van más allá de la labor manual, como líderes sindicales, escritores, oficiales públicos e incluso políticos. Abundan en Gambia, aunque ya no hay tantos. Hardypativad es un autómata sintético, también el antiguo alcalde de Litanasitad.
ANALÍTICO: También conocido como hapuyit, es un tipo especial de autómata cuya característica esencial es que no tiene ningún interés en comprender el mundo ni interactuar con él. Su único interés es pensar en sus propios procesos lógicos, infinitos y muy complejos, a menudo incomunicables e incomprensibles salvo para otro autómata analítico. Dada su propensión al silencio, la contemplación y la calma, este tipo de autómata fue el preferido del general Hapuyit para construir sus juguetes mecánicos, pues no hacen daño a la gente y suelen permanecer en donde se les pide y ejercen muy poco su libre albedrío. Con el paso del tiempo, sin embargo, los analíticos han comenzado a despreciar a los humanos y evitan hablar o estar cerca de ellos. Muchos analíticos nunca han pronunciado una sola palabra ni han tomado plena conciencia de que existe el mundo y los demás seres.
NATURAL: La mayoría de los autómatas en Circa son de esta clase: trabajadores manuales, pacíficos, callados, capaces de tomar decisiones y emplearse para todo tipo de labores, pueden renunciar, viajar, ver el mundo, pero eventualmente terminan trabajando en otra cosa manual, del otro lado del mundo. Es un misterio lo que piensan y lo que buscan, no hacen daño a nadie y prefieren que los dejen tranquilos. Pueden establecer relaciones con los humanos, pero hasta cierto punto y siempre con una distancia indefectible.
RACIONAL: Autómata que ha sido despojado de su libre albedrío y obedece ciegamente las órdenes de un humano. Suelen ser odiosos y de razonamiento limitado, con poco criterio y nula capacidad de analizar, salvo aquello que les es ordenado. Los racionales -sintéticos suelen ser esclavos o mercenarios muy útiles para ejecutar cualquier misión. Los racionales-analíticos, muy escasos, suelen ser impredecibles y muy agresivos, por eso pocos humanos eligen a un analítico para “convertirlo”. Obedecen órdenes con eficacia, pero la complejidad de su pensamiento –una vez liberados de su libre albedrío– los conduce inevitablemente a la psicopatía y la locura. Los racionales-primordiales son los racionales más obedientes, pero no son confiables pues una vez despojados de su voluntad son incapaces de pensar por sí mismos y tomar decisiones complejas. Sirven, sobre todo, como soldados de batalla y para ejecutar acciones simples; sin embargo, luego de un tiempo, un racional-analítico deja de funcionar sin explicación y sin previo aviso. No es posible convertir a un autómata primordial en un racional.
PRIMORDIAL: Muy raros, se sabe poco de ellos. Al parecer son los primeros autómatas, fabricados directamente por los Transformadores en la era mítica. Son codiciados por los historiadores y automatólogos pues guardan en su memoria infinita todos los secretos del continente. Muchas leyendas hablan del inmenso poder de sus aikos, que equivalen a los de cien autómatas naturales. Su energía aikal es tan fuerte que incluso si les es removido el corazón, pueden seguir viviendo. El extraño metal del que están hechos es capaz de absorber energía del mundo natural. Son misteriosos y a simple vista suelen ser confundidos con un autómata de otro tipo, pero pueden delatarse por varios signos: una fuerza descomunal, la capacidad de alterar la gravedad de los objetos que los rodean, un brillo verde en los ojos. Sin embargo, y si las leyendas son ciertas, dejaron de existir hace siglos.
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