

Popea
Eb
Fecha y lugar de nacimiento:
26 de agosto de 3194,
Lerian-Am, Lamaria.
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Ocupación:
Sin derechos laborales. Prisionera política del Estado Libre de Lamaria.

La infancia de Popea transcurrió feliz en las calles blancas y azules del puerto de Lerian-Am. Le gustaba salir de su casa y correr con sus vecinos hasta los muelles, en donde esperaban el regreso de los barcos pesqueros y lanzaban piedras a las gaviotas que los asediaban. Su padre, Milo Eb, era un Senador de la República, personaje ilustre del Estado Libre de Lamaria, y pasaba poco tiempo en su casa. Adoraba a su pequeña Popea y le confiaba los deberes domésticos o el cuidado de su propia educación política. Cuando hablaban, ella le preguntaba por su madre, Lina Kai, que había muerto cuando Popea tenía sólo seis meses. Milo Eb apenas respondía: la muerte de su esposa le había quitado la elocuencia de antaño.
Por las mañanas, Popea asistía a la academia estatal en donde los niños se unían a diferentes clubes de servicio al estado. Popea eligió al grupo de las Juventudes Culturales de Lamaria y ahí fue en donde conoció los libros de cartografía y se obsesionó con ellos.
A escondidas de su padre, usó cada momento libre que le dejaba la academia y los deberes de la casa para buscar libros olvidados en los barcos del puerto. Su interés por comprar volúmenes viejos se extendió por los muelles y cada que un marinero daba con algún ejemplar, la buscaban para vendérselo. Pero rara vez los libros trataban algún tema que le interesara: los libros cartográficos estaban prohibidos o férreamente controlados por la Oficina de Cartógrafos de Lamaria. Sin embargo, de vez en cuando, llegaba a sus manos algún ejemplar valioso y lo guardaba hasta leerlo y aprenderlo de memoria. Luego, lo lanzaba al mar: no deseaba meter a su padre en problemas.
Cuando su padre murió, Popea ya era una adolescente y recibió una herencia importante y la protección vitalicia del Estado. Nunca mas debía trabajar y podría dedicarse a participar en Comités Vecinales o a organizar las festividades del puerto, como la Adoración de Lim Ka o El Día de Leandrino. Sin embargo, Popea se interesó cada vez menos por la vida comunitaria y se dedicó a acumular los libros que antes sólo se había atrevido a leer. Se apoderó de ella un deseo inmenso de conocer el mundo y ser, algún día, una cartógrafa famosa. Quería comprender la naturaleza de los kaínes, conocer a algún autómata –perseguidos y poco usuales en Lamaria–, estudiar en la Universidad de Senes, poner un pie en la Casa Cardinal de Nubia. Su soledad se hizo notoria y fue entonces que conoció al Senador Jiro Lu –que había ocupado el lugar de su padre en la Asamblea Nacional–, y a la hija de éste, Laia Lu. Se hicieron amigas, luego se enamoraron. Tramaron juntas una huida imposible que las llevaría lejos, a conocer el mundo.
Pero la historia entre ellas no terminaría bien. El Estado fue alertado de que Popea poseía libros prohibidos y fue arrestada y condenada a pasar veinticinco años en la prisión de Duli-Ab. La historia de Popea Eb estaba, sin embargo, destinada a una travesía que nunca, ni en sus sueños más arriesgados, le hubiera parecido posible.